Por qué la radio afición se mantiene en un mundo de Tweets |
Por David Rowan, Wired UK (Traducido de http://www.wired.com/epicenter/2011/02/ham-radio-tweets/all/1 por José Arturo Molina, YS1MS). ¿Qué tiene un simple micrófono, un transmisor-receptor y la seductora libertad del espectro abierto de la radio que ha convertido un anacronismo de baja tecnología en un pasatiempo duradero y profundamente atractivo? Para comenzar, está esa emoción de establecer una conversación mágica de persona a persona de larga distancia con la que las comunicaciones mercantilizadas por Internet no pueden competir. En un mundo en que torrentes de correos electrónicos, mensajes instantáneos y videoconferencias por Skype se dan por sentados, hay una pureza y una riqueza en la experiencia compartida de intercambiar "73s" durante un "QSO" en vivo con extraños en otro continente. ¿Por qué la jerga misma que define a la comunidad - 73 significa "los mejores deseos", y QSOs son las conversaciones de dos vías – le dice a los practicantes que ellos pertenecen a un club especial, mutualmente curioso y altamente cortés? ¿Y el hecho que los Dxistas (operadores aficionados a largas distancias) se toman el trabajo de confirmar las transmisiones recibidas y las conversaciones al enviar a sus nuevos contactos tarjetas postales de diseño especial a través del sistema postal análogo? Bueno, eso es encanto puro en un mundo donde es considerado excesivo terminar una comunicación con algo más efusivo que un "saludos”. Se necesita solamente estudiar un puñado de estas tarjetas para entender, aún ahora, la excitación estilo antiguo de conectarse con un extraño que puede estar a muchos miles de kilómetros de distancia. Las tarjetas – conocidas como tarjetas de QSL – pueden ser tan peculiares y llenas de personalidad como los remitentes mismos. Unas veces son humorosas y llenas de carácter, otras son secas y informativas geográficamente, ellas han inspirado naturalmente su propia subcultura que ha incentivado a los DXistas a coleccionar y mostrarlas de manera similar s cómo se muestran unas coloridas estampillas extranjeras. Las tarjetas muestran invariablemente un mínimo de alguna información básica basada en hechos sobre el remitente. Esto generalmente incluirá el distintivo de llamada del operador de radio (no hay muchas “operadoras”), su ubicación y unos cuantos detalles sobre la señal detectada. Y solamente para mostrar que la generación de Twitter no inventó las contracciones lingüísticas ilustradas en los mensajes de texto, las tarjetas de QSL también dependen de la jerga y abreviaturas para comprimir la información en un espacio apretado. Así que las tarjetas mostrarán el "RST" – la legibilidad, señal y potencia de la estación recibida; talvez detalles del "XMTR" (transmisor) y "ANT" (antena) del remitente, y ocasionalmente una solicitud de reciprocar, expresada en forma breve como "PSE QSL TNX" (favor enviar una tarjeta de confirmación, gracias) o de manera más conversacional como "hw abt a crd om?" (¿Qué tal si me envías una tarjeta, viejo?) Viejo, a propósito, no es una referencia a la edad del destinatario – así como en las raras ocasiones en que la DXista es mujer, se refiere a ella como una "YL", una joven (Young Lady), no importando su edad cronológica. Los DXistas han estado intercambiando tarjetas de QSL por lo menos desde 1916, cuando Edward Andrews de Philadelphia – distintivo 3TQ – registró haber recibido una tarjeta de 8VX de Buffalo, NY. En la siguiente década, la afición despegó – tanto que, para 1928, Paul Segal (W9EEA) había formulado un “código del radioaficionado” estableciendo seis cualidades a las que los practicantes deberían apegarse: “El radioaficionado es considerado – leal – progresista – amistoso – balanceado – y patriótico", especificaba Segal, siempre listo para servir a la patria y a la comunidad. Desde entonces, la afición ha cautivado a la realeza y a celebridades por igual. Entre los DXistas más celebrados han estado el difunto Rey Hussein de Jordania (distintivos JY1), la Reina Noor (JY1H) y Juan Carlos, Rey de España (EAØJC). Si se hubiera escogido el momento correcto, se podría haber hablado con el Rey Hassan II de Marruecos (CN8MH), el ex-Sultán de Omán (A41AA) o Bhumiphol Adulayadej, Rey de Tailandia (HS1A). Si los monarcas no le interesan, podría haber conversado casualmente con Marlon Brando (FO5GJ), con el Primer Ministro Rajiv Ghandi de la India (VU2RG) o con el presentador de CBS Walter Cronkite (KB2GSD) – sin olvidarse del cantante Cliff Richard (W2JOF), Joe Walsh de The Eagles (WB6ACU) y realmente fuera de este mundo, DXistas como Yuri Gagarin y Helen Sharman. No es de extrañarse que los coleccionistas describan la emoción de recibir una nueva tarjeta extranjera exótica como la que experimentan los filatelistas al descubrir una rara estampilla conmemorativa. Eso explica por qué el difunto Jerry Powell, un aficionado de New Jersey entre 1928 a 2000 (W2OJW), mostró orgullosamente las 369 tarjetas que había reunido desde Okinawa hasta Papua. Otro coleccionista obsesivo, Thomas Roscoe de Brookfield, Ohio (K8CX), ha creado un impresionante museo de QSLs en el que muestra sus trofeos que van desde Afganistán a Zimbabwe. (Sus tarjetas individuales pueden verse en hamgallery.com). Tome un viaje con Roscoe a la isla Wallis & Futuna y a Kiribati Occidental, a Kyrgyzstan y a la isla Kerguelen; visite “países” cuya situación internacional es algo polémica, como la República de Ichkeria y el Principado de Sealand; celebre eventos que suceden una sola vez, como la Operación Tormenta del Desierto en Arabia Saudita, o el último viaje del Queen Mary. Pero no es solamente el romance de coleccionar tarjetas lo que continúa inspirando a los Dxistas, ni el deseo contundente de comunicarse. En su lugar, los radioaficionados hablan orgullosamente de pertenecer a una “hermandad” global con pocas reglas y poca burocracia y la habilidad de ir más allá del idioma, la religión y la raza – y a la vez no saber con certeza con quien se hará contacto. Más, por supuesto, la oportunidad de ser un héroe en la vida real. Días después que un terremoto de magnitud 7.3 devastó a Haití en enero de 2010, los radioaficionados estaban ocupados trabajando para conectar a los rescatistas dentro del país y contactando a las familias de los sobrevivientes. Cuando un terremoto de magnitud 8.8 golpeó a Chile un mes después, y la red telefónica colapsó, un radioaficionado llamado Alejandro Jara difundió las primeras informaciones desde el lugar. Los radioaficionados intervinieron el 11 de septiembre de 2001 (9/11) y durante el huracán Katrina. Ahí estaba también Tony Pole-Evans, un amante de los pájaros con un radio de onda corta en la isla Saunders, quien fue famoso por arriesgar su vida durante la invasión de Argentina a las islas Malvinas en 1982 y que transmitió las primeras noticias de regreso a Inglaterra que 1,000 soldados habían desembarcado en Goose Green. ¡Qué excitante habrá sido interceptar esa llamada de radio en particular, y qué tarjeta de QSL para coronar la colección propia! ¡Uno puede tweet todo lo que quiera, pero ésta es la forma de comunicarse! |